Desde las montañas del norte de Perú, este café descafeinado reúne el trabajo de pequeños productores de la región de Cajamarca, donde las condiciones de altitud y clima favorecen el cultivo de cafés dulces y equilibrados.
Cultivado a entre 1.200 y 1.800 metros de altitud, destaca por su perfil suave y reconfortante, con notas de chocolate, almendra tostada y azúcar moreno, una acidez delicada y un cuerpo redondo.
Su descafeinización se realiza mediante el proceso Swiss Water®, un método que utiliza únicamente agua, temperatura y filtros de carbón para eliminar el 99,9 % de la cafeína, sin recurrir a disolventes químicos. Este proceso permite conservar gran parte de los aromas y sabores originales del café.
El resultado es un café dulce, equilibrado y lleno de sabor, perfecto para disfrutar de una buena taza de especialidad a cualquier hora del día, sin cafeína.
