En las tierras altas de Kigezi, al suroeste de Uganda, más de 300 pequeños productores cultivan café entre montañas y lagos, a altitudes que alcanzan los 2.000–2.200 m. Este lote, producido por Nasser Mutesasira, forma parte de Kigezi Valley Coffee, un proyecto de Mountain Harvest que trabaja junto a agricultores y agrónomos locales para mejorar cada cosecha desde el origen.
La variedad Nyasaland, procesada mediante lavado, encuentra aquí unas condiciones excepcionales: altitud, temperaturas frescas y una maduración lenta que favorecen una taza especialmente limpia y delicada. El resultado es un café de 86,25 puntos SCA, con notas de limón, té verde, vainilla y albaricoque, una acidez brillante y un final dulce y elegante.
